fbpx

Labios agrietados


La piel de los labios es fina. En invierno, esta zona sensible está expuesta al frío y al viento, factores que favorecen la sequedad.  Esta sensación de sequedad nos empuja a humedecer los labios con la lengua, pero este desagradable reflejo aumenta las grietas, los tirones y el hormigueo, síntomas muy comunes, pero que pueden convertirse en grietas, propicias para la proliferación de ciertas bacterias como el herpes.

También ocurre que no toleramos los productos químicos como la parafina, un producto petroquímico presente en muchas barritas y bálsamos que se venden en las tiendas. La solución está en la hidratación, bebiendo agua todo el día, y en los productos naturales que protegen nuestros labios sin dañarlos.

Cera de abejas y aceite de almendras para hidratar los labios

Mezclar cantidades iguales de cera de abejas y aceite de almendras ecológico en un cazo a fuego lento. Una vez fluidos, viértelos en un tarro hermético y guárdalo en tu mesita de noche para aplicarte un toque en los labios por la mañana y por la noche.

El aceite de almendras hidrata la piel y la cera, que puede ser sustituida por manteca de karité, formará una película protectora que evitará que la humedad se escape demasiado rápido.

Advertencia: si es alérgico al polen o tiene tendencia atópica, se recomienda no utilizar productos de la colmena, que pueden contener alérgenos.

Miel y aceite vegetal para reparar los labios agrietados

Si tus labios están en muy mal estado y necesitan un impulso para repararlos, opta por un tratamiento doble con miel y aceite.

Aplica una fina capa de miel en los labios, déjala actuar durante 15 minutos y trata de resistir la tentación de lamerla, luego aclara con agua tibia.

A continuación, pasar a la fase de hidratación con una capa de aceite vegetal (aceite de ricino o de oliva) y dejar actuar otros 15 minutos antes de aclarar. ¡Efecto de labios de terciopelo garantizado!

Aprovecha las virtudes curativas, emolientes, suavizantes, hidratantes y reparadoras del aceite de coco manteniendo un pequeño frasco en tu escritorio o cerca del lavabo. A lo largo del día, cada vez que te laves las manos, aplícate un poco de aceite en la boca.

Gel de aloe vera, para curar pequeñas heridas debidas al frío

El gel de aloe vera no sólo es un buen remedio para las quemaduras y los problemas intestinales. Esta planta grasa es capaz de absorber la humedad del aire que la rodea. Cuando se aplica a los labios, el gel de aloe vera ayuda a humedecer y reparar fácilmente los labios agrietados.


Deja un comentario